¿Qué sabemos sobre el ritmo de la senectud?


Dolores Puga. Departamento de Población, CSIC

Reblogueado de Madrid+d, 6-7-2017. Fuente: Fundación General del CSIC.

Algunos científicos predicen que el primer humano que llegará a cumplir 1.000 años ya ha nacido. Otros, sin llegar a afirmaciones tan provocadoras, afirman que la mayoría de los niños y niñas nacidos actualmente llegarán a soplar más de 100 velas. Lo cierto es que ninguna otra dinámica social ha mostrado tal constancia en su evolución a largo plazo, como lo ha hecho la longevidad. Durante el último siglo y medio, hemos ganado 6 horas de vida por cada día que sobrevivimos. En la España de 1900, la esperanza de vida de un recién nacido era de casi 35 años. En la actualidad hay que esperar a cumplir 50 años, para tener por delante la misma expectativa de vida de un recién nacido de entonces. Cabría preguntarse si, en términos de expectativas de vida, estamos envejeciendo o rejuveneciendo.

La extraordinaria prolongación de las trayectorias de vida individuales nos está transformando en sociedades más añejas. Sociedades no solo con población de más edad, sino también de más edades, transitando por períodos de vida apenas explorados por generaciones previas. Son los centenarios y supercentenarios los grupos de edad que más están aumentando. Este escenario ofrece algunos de los más sugestivos retos a los que se enfrenta la investigación científica en la actualidad. Una de las grandes cuestiones es la relativa a los límites de la vida humana. ¿Hasta dónde podemos seguir ganando vida?  Sabemos que la longevidad humana se encuentra entre la de Zeus -eterno- y la del salmón -que muere tan pronto como se reproduce-. Pero tenemos pocas más evidencias al respecto, aunque sí muchas hipótesis y algunos debates apasionantes.

Leer el resto de esta entrada »


En la frontera de los estudios sobre envejecimiento. Preguntas


Isabel Fernández Morales. Envejecimiento en red

Estamos viviendo una revolución, en gran parte silenciosa, que es el proceso de envejecimiento de nuestra sociedad. Una sociedad cada vez más longeva (con mayores esperanzas de vida) pero también con mayor proporción de personas mayores respecto a los jóvenes (por la disminución de la natalidad). En los últimos 150 años hemos ganado dos años y medio por cada década que vivimos, una cifra que habla por si sola.

Esta revolución tiene efectos en muy diversos ámbitos no solo en el personal, también en el biólogico, en el social, en la salud y la autonomía personal, en el plano urbanístico y arquitectónico, en las familias, en el trabajo, en la economía, en la tecnología, por citar algunos.

En este contexto cobran especial relevancia encuentros como el celebrado en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), organizado por la Fundación General CSIC (FGCSIC) los pasados 5 y 6 de septiembre en Santander y titulado Una mirada interdisciplinar a la investigación sobre envejecimiento. Dirigido por la investigadora del CSIC, Mª Dolores Puga, en él se han dado cita especialistas de diversas disciplinas para identificar preguntas relevantes sobre el envejecimiento de la sociedad y de las personas a las que la ciencia ha de intentar dar respuesta, cuáles son los retos de futuro y analizar en qué áreas y de qué manera pueden y necesitan trabajar juntos desde sus diferentes perspectivas.

Emilio Lora-Tamayo, presidente del CSIC, destacó que “no se debe pensar en una sociedad que envejece, sino longeva”. Y, por tanto, debemos centrarnos en pensar las nuevas posibilidades que se abren y en cómo mitigar los efectos adversos.

En las sociedades longevas que estamos empezando a desarrollar será más importante ganar tiempo de salud que años de vida, si estos no son de calidad. Así que desde que nacemos la prevención y los cuidados saludables se hacen necesarios y requieren de más conocimiento, nuevas estrategias, nuevos perfiles profesionales y nuevos servicios y productos, desde una visión interdisciplinar.

uimp-fgcsic-p

Foto: FGCSIC. De izquierda a derecha: Mª Dolores Puga (investigadora CSIC), Emilio Lora-Tamayo (Presidente del CSIC), Francisca G.Caballero (vicerrectora de la UIMP), Miguel García Guerrero (Director General de la FGCSIC)

Leer el resto de esta entrada »


Una mirada interdisciplinar a la investigación sobre envejecimiento


Mª Dolores Puga González. Departamento de Población, CSIC

Desde hace ya décadas, y cobrando cada vez más fuerza y vigencia, existe la convicción de que la contribución de la ciencia a la resolución de los grandes retos sociales exige de investigación interdisciplinar, esto es, investigación diseñada y llevada a cabo por equipos que cuentan con investigadores con conocimientos disciplinares diferentes. Más aún, que para aumentar el impacto social de la investigación es preciso crear puentes entre la investigación, la política y la práctica.

En este contexto, la Universidad Internacional Menéndez Pelayo y la Fundación General del CSIC organizan un Encuentro el próximo mes de septiembre de 2016. En él se dará cita un grupo relevante de investigadores que, provenientes de distintas disciplinas, dedican su actividad a desentrañar aspectos diversos relacionados con el envejecimiento de las personas, como individuos y en la sociedad. El propósito es reflexionar, entre sí y con los asistentes, sobre cuáles son las preguntas relevantes sobre el envejecimiento de la sociedad y de las personas a las que la ciencia ha de intentar dar respuesta, en qué medida las aproximaciones a las mismas son interdisciplinares y cuál debería ser, idealmente, la composición de los equipos que las aborden, cuáles son los retos a los que se enfrentan, o en qué áreas puede tener mayor impacto dicha interdisciplinaridad. En última instancia, contribuir a definir líneas de investigación interdisciplinar en envejecimiento que maximicen el impacto social. Leer el resto de esta entrada »


Un cambio radical para el envejecimiento


Rafael Castro-Fuentes. Departamento de Ciencias Médicas Básicas, Facultad de Ciencias de la Salud, Universidad de La Laguna.

La mayoría de las enfermedades crónicas humanas aumentan con la edad, sin embargo, en investigación se utilizan en general modelos murinos que invocan tales patologías en ratones jóvenes. Con el fin de mejorar la longevidad, una de las cuestiones claves que deben ser abordadas es el envejecimiento. Hoy en día, nuestra comprensión de la determinación de la vida útil es mucho mayor de lo que era en el pasado, pero todavía hay muy pocas intervenciones administrables para la mejora de la longevidad.

Un punto de vista tradicional, y que incluso predomina en la medicina contemporánea (incluyendo geriatría) es que, si bien el envejecimiento (senescencia) aumenta el riesgo de la enfermedad en la edad avanzada, el envejecimiento en sí no es una enfermedad. El envejecimiento es retratado regularmente como parte sana del ciclo vital que da sentido y dignidad a la condición humana (Kass, 1983). Ésta aceptada como buena visión del envejecimiento, denominado apologismo, tiene una larga tradición histórica (Gruman, 1966). La preocupación es manifiesta cuando al designar al envejecimiento “patología”, pueda estigmatizarse y degradarse a los ancianos, a la vez que el tratamiento del envejecimiento llevaría a una superpoblación catastrófica y al agotamiento de los recursos naturales.

Para mitigar estas preocupaciones, el objetivo de investigación sobre el envejecimiento es definido a veces como para no intervenir en el envejecimiento en sí, sino más bien para reducir la incidencia de enfermedades relacionadas con la edad. La cuestión de si el envejecimiento debe ser visto como una enfermedad o un proceso no patológico acompañando la enfermedad se ha discutido desde la época clásica. Sin embargo, lo cierto es que desde la perspectiva de la biogerontología moderna, es decir, en términos de la fenomenología biológica, no hay realmente ninguna razón clara para distinguir el envejecimiento de la patología.

Leer el resto de esta entrada »


La medición del envejecimiento. Segunda edición


Informe Envejecimiento En Red nº 9: La medición del envejecimiento (2ª edición). (pdf)

Rogelio Pujol Rodríguez, Antonio Abellán García, Diego Ramiro Fariñas. Departamento de Población, CSIC

El envejecimiento de la población está siendo utilizado con cierto alarmismo en los medios de comunicación. Algunas colaboraciones avisan incluso de un inminente desastre demográfico. El tema tiene una gran trascendencia en la vida social, económica y política de los países. La forma habitual de medición se apoya en la utilización de la edad cronológica o umbral fijo de los 65 años. Sin embargo hay otras formas de definir la vejez y de medir el peso de las personas definidas como mayores o viejas en el conjunto de la población; también hay otras medidas relacionadas que pueden representar fielmente el mundo de las personas mayores, u otras que pueden aportar información de la carga de una población dependiente.

Por todo ello decidimos reunir las medidas en documento del que ahora presentamos su segunda edición: Informe Envejecimiento En Red (nº 9) “La medición del envejecimiento”, revisada y ampliada. El Informe viene acompañado de un Anexo metodológico con el cálculo detallado de los indicadores. También se adjunta un fichero Excel (medición_envejecimiento_datos.xls) como complemento y guía, con los datos necesarios para que el usuario pueda replicar los cálculos del Anexo.

El objetivo del Informe es triple: ayuda a entender mejor el proceso de envejecimiento; las medidas recogidas adoptan otras ópticas diferentes a la basada únicamente en el umbral fijo de 65 años; y sirve a los diseñadores de las políticas públicas para que sus previsiones consideren las mejoras en salud y en longevidad, pues las medidas tradicionales no suelen asumir los cambios que se están produciendo.

Las medidas del envejecimiento incluidas en esta segunda edición son:

Leer el resto de esta entrada »


Nuevas formas de medir el envejecimiento (I)


Versión pdf

Antonio Abellán, Rogelio Pujol. Departamento de Población, CSIC.

Nuevas formas de medir el envejecimiento (II), 2, 3

Nuevas formas de medir el envejecimiento (III), 4

Nuevas formas de medir el envejecimiento (IV), 5, 6

Introducción

El envejecimiento de la población es uno de los fenómenos sociales más importante de este siglo XXI. Los grandes capítulos de gasto público están asociados de alguna forma a la edad, por lo que éstos están afectados por el cambio en las estructuras de edad, y en concreto por el aumento del número y proporción de personas mayores.  La demografía del envejecimiento se centra en este grupo de población, las personas mayores (los viejos), y en el proceso de cambio de las estructuras demográficas, el envejecimiento.

Al hablar de personas mayores (los viejos) consideramos que existe un concepto de vejez claro y que es posible definir una medida útil para decidir cuándo una persona es mayor, o una cohorte es vieja. Esto significa el establecimiento de un UMBRAL a partir del cual se clasifica a una persona como mayor. Pero este umbral es controvertido.

Demógrafos, sociólogos, economistas y políticos tratan de buscar fórmulas para definir ese umbral y por consiguiente la relación existente entre las personas que lo superan y el resto de la población. El envejecimiento no es otra cosa sino el aumento de la importancia del grupo de mayores en esa relación.

La medición del envejecimiento tiene un uso potencialmente extraordinario en el ámbito económico y sanitario. Tradicionalmente el envejecimiento se ha calculado por los cambios en la proporción del conjunto de personas definidas como mayores respecto al total de la población. El umbral arbitrario pero aceptado ahora (y que cambiará en el futuro), para formar parte de ese conjunto es los 65 años. Ese umbral también permite relacionar al conjunto de mayores con el de personas potencialmente activas, por ejemplo las de 20-64 años, y calcular ratios de dependencia demográfica.

Porcentaje de personas mayores y ratio de dependencia han copado las mediciones del envejecimiento. Las proyecciones de población avisan de que el proceso de envejecimiento se va a acelerar y las ratios de dependencia van a empeorar al aumentar notablemente las personas mayores respecto a los activos potenciales. Esta situación es un caldo de cultivo para pesimismos, alarmas, intentos de reforma en los sistemas de protección social (gasto público) y para un debate permanente.

Leer el resto de esta entrada »