En la frontera de los estudios sobre envejecimiento. Bienestar y actividad


Isabel Fernández Morales. Envejecimiento en red.

Cuarta parte y penúltima del resumen del Encuentro Una mirada interdisciplinar a la investigación sobre envejecimiento, dirigido por la investigadora del CSIC, Mª Dolores Puga, celebrado en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) y organizado por la Fundación General CSIC (FGCSIC) los pasados 5 y 6 de septiembre.

El tercer bloque se dedicó al bienestar y la actividad en envejecimiento. En torno a esta mesa se reunieron Mercedes Ayuso Gutiérrez (UB), Mª Angeles Durán Heras (CSIC), Rocío Fernández-Ballesteros García (UAM), Javier Yanguas Lezuan (MATIA Instituto Gerontológico), y Luis Moreno Fernández (CSIC), como moderador.

Se habló de las consecuencias económicas de la longevidad, tanto en el plano laboral, como en las pensiones, en el sistema fiscal, en el de los seguros, en el financiero o en el sistema de salud.Las cuestiones abiertas por la creciente longevidad de las personas en relación con la actividad, la salud y el trabajo cobraron especial relevancia en esta mesa en la que se dijeron muchas cosas importantes, pero una de las exposiciones que más me llamó la atención es que se está empezando a analizar el riesgo de iliquidez, al que están expuestos los mayores en edades avanzadas. El riesgo de iliquidez no sólo viene condicionado por la cuantía de las prestaciones que percibe el individuo, sino también por la edad y el sexo. Las mujeres muestran un riesgo de iliquidez superior al de los hombres.

Respecto a la sostenibilidad del sistema de pensiones se comentó que las pensiones no solo han de ser sostenibles, también suficientes. Está naciendo con fuerza una nueva línea de investigación: el análisis de la heterogeneidad en la longevidad de individuos de una misma edad. Al sexo se unen otros indicadores como el nivel riqueza acumulado, el nivel de educación, o el tipo de profesión desarrollada.

uimp-fgcsic

En esta mesa cobró especial relevancia el siempre estimulante análisis de la socióloga Mª Angeles Durán, que nos habló de la importancia del trabajo no remunerado y lo invisibilizado que está.

Ella habla de un nuevo proletariado, el cuidariado, compuesto fundamentalmente por mujeres (en nuestro país, españolas, y sobre todo latinoamericanas) que dedican su tiempo, gratis o a cambio de escasa y precaria remuneración al cuidado del hogar y de los demás. Durán insiste mucho en que la investigación y la atención sobre estos cuidados informales poco valorados, pero extremadamente valiosos es escasa, y que son fundamentales.   Durán añadió además sus reflexiones personales sobe el derecho a una muerte digna, y entre otras cosas medidas reclama la implantación del testamento vital.

De los cuidados en el ámbito institucional también se habló, y se destacó algo que me parece muy útil para entender el envejecimiento, tres etapas, que poco tienen que ver entre sí.  La descripción la aportó Javier Yanguas (MATIA Instituto Gerontológico). La primera etapa es la más temprana, en torno a la jubilación, en la que los mayores no se sienten viejos y no se sienten identificados con las propuestas de envejecimiento activo. Estas personas saben cuidarse (aunque no lo hagan siempre), pero su reto es que a partir de la jubilación puedan construirse un espacio de proyección personal, es decir, tener proyectos. Estas generaciones pueden transformar nuestra sociedad con su impulso, decía Yanguas. En la segunda etapa, la salud comienza a transmitirles síntomas de desconfianza y empieza cierta sensación de fragilidad, esto puede llevarles a perder parte del dinamismo anterior. Y una tercera etapa, en la que ya hay una necesidad de cuidados, la de edades más avanzadas, en la que la pérdida de relaciones sociales aumenta su vulnerabilidad. En definitiva, se vino a decir que la gerontología debía actualizarse para adaptarse a los estos nuevos mayores dinámicos, que no se sienten viejos, debe también mejorar su concepción de fragilidad (ampliarla y sacarla de lo puramente médico) y favorecer los cuidados más centrados en las personas y en su biografía personal, yendo más allá, a los afectos.


3 comentarios on “En la frontera de los estudios sobre envejecimiento. Bienestar y actividad”

  1. Fulgencio dice:

    Me da la impresión de que al margen del beneficio comercial que proporciona la mal llamada 3. edad, la ciencia està bastante perdida en la búsqueda de la eterna juventud.

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